-Dijiste que me querias, lo dijiste enserio?
Si me había mentido sobre todo lo demás, incluso sobre su nombre, creía poder soportarlo siempre que supiera aquello.
Soltó el aire que había estado conteniendo en algo que no fue ni risa ni sollozo.
-Dios, si, Bianca, te quiero con toda mi alma. Aunque no vuelva a verte nunca más.
Aunque salgamos de aquí y caigamos en una emboscada que hubieras preparado con tus padres;
SIEMPRE TE QUERRÉ
No hay comentarios:
Publicar un comentario