jueves, 30 de agosto de 2012

Un simple abrazo nos enternece el corazón;
nos da la bienvenida y nos hace más llevadera la vida.

Un abrazo es una forma de compartir alegrías,
así como también los momentos tristes que se nos presentan.

Es tan sólo una manera de decir a nuestros amigos
que los queremos y que nos preocupamos los unos por los otros, 
porque los abrazos fueron hechos para darlos a quienes queremos.

El abrazo es algo grandioso.

Es la manera perfecta para demostrar el amor que sentimos
cuando no conseguimos la palabra justa.

Es maravilloso porque tan sólo un abrazo dado con mucho cariño
hace sentir bien a quien se lo damos, sin importar el lugar ni el idioma, 
porque siempre es entendido.

martes, 28 de agosto de 2012

Mensaje en una botella. Hubo un hombre enamorado de una princesa inaccesible
que cansado de buscarla decidió tirar un mensaje al mar para que el destino se lo hiciera llegar. Los años pasaron y ese hombre no recibió respuesta hasta que un buen día esperando divisó una botella arrastrada hacia la orilla por las olas. Era la misma botella que había tirado años atrás, con el mismo mensaje intacto. El hombre lo leyó en voz alta:

Quería decirte desde hace mucho tiempo que te extraño, que no sólo te quiero sino que te amo. Espero a la orilla del mar a que regreses aunque pasen cientos de años. Los sentimientos que albergo en mi corazón nunca cambiarán porque son fuertes y únicos y son solamente para ti, mi princesa.

Dice la leyenda que cuando el hombre acabó de leer su mensaje ya era viejo y dos lágrimas le brotaron de los ojos. Entonces una mano le tocó la espalda. Era la princesa, que había ido a pasear por esa orilla y, al fin, oyó su mensaje de amor. 

lunes, 27 de agosto de 2012

Sal con una chica que lee (Por Rosemary Urquico)

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca. 

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella. 

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace. 

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo. 

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos. 

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo. 

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

domingo, 26 de agosto de 2012

...Parece como si nunca se les hubiera ocurrido que el motivo por el que están solas o aburridas tiene que ver directamente con ellas, no con que les haga falta estar con otra persona.

viernes, 10 de agosto de 2012


Para tener unos labios atrayentes, pronuncia palabras afectuosas. Para tener una mirada cariñosa, busca el lado bueno de las personas. Para estar delgada, comparte tu comida con el hambriento.  Para tener un pelo precioso, deja que un niño lo acaricie con sus dedos al menos una vez al día. Recuerda, si alguna vez necesitas una mano, la encontrarás al final de tus brazos. Cuando envejezcas descubrirás que tienes dos: una para ayudarte a ti misma y otra para ayudar a los demás. La belleza de una mujer aumenta con el paso del tiempo. La belleza de una mujer no radica en la estética, la verdadera belleza de una mujer es el reflejo de su alma… Audrey Hepburn

domingo, 29 de julio de 2012


Tiene que saberlo, tiene que saber que todo lo he hecho por usted.


Es usted demasiado buena para jugar conmigo, su conversación de anoche con mi tía me ha hecho recobrar la esperanza que ya creía tener totalmente perdida... 


Si sus sentimientos siguen siendo los mismos dígamelo, mi afecto y mis deseos no han cambiado; pero una sola palabra suya me silenciará para siempre.


Sin embargo, si sus sentimientos han cambiado...


Debo decirle que ha embrujado usted mi cuerpo y mi alma
y que la amo, la amo y la amo... 
& que ya nada podrá separarme de usted. 



jueves, 26 de julio de 2012

Las cosas cambian constantemente, es algo que no se puede evitar, el truco consiste en saber adaptarse, en saber cuando mirar atrás y despedirse del pasado para que no pueda perseguirte. Hay que aprender a empezar de cero, reducir todo a su esencia más básica para poder alcanzar la grandeza de los sueños de cada uno. Da igual que no sepas que hacer con tu vida, en algún momento lo descubrirás. Nadie dijo que iba a ser fácil y a cada uno le lleva su tiempo. Trata de dejarte llevar. Muchas veces menos es más y echar de menos nunca está de más. Pero siempre con la mirada hacia delante. Al fin y al cabo cada uno elige lo que quiere recordar.